
La Teletón 2025 volvió a desplegar su fuerza silenciosa y colectiva en un escenario inédito: entre la primera y segunda vuelta presidencial, con la mirada puesta en una sociedad fragmentada, pero capaz de unirse en torno a una causa común. El evento se realizó el 28 y 29 de noviembre, con una transmisión de 27 horas que cubrió desde el Teatro Teletón hasta el Estadio Nacional.
Desde sus inicios en 1978, la Teletón ha sido un símbolo de solidaridad transversal, y esta edición no fue la excepción. María José Zaldívar, directora general de la Fundación Teletón, afirmó que "la Teletón es la instancia que nos une a todos como chilenos", a pesar de las diferencias políticas y sociales que hoy marcan el país. Esta reflexión cobra especial relevancia en un contexto electoral polarizado, donde la campaña presidencial enfrenta a Jeannette Jara y José Antonio Kast.
El evento mantuvo su tradición de alejarse de la arena política, buscando ser un punto de encuentro. Sin embargo, las tensiones no estuvieron ausentes en el debate público, con voces escépticas que cuestionaron la transparencia y la autenticidad de la cruzada. La directora Zaldívar desmintió categóricamente los rumores de que la recaudación estuviera "arreglada desde el inicio", enfatizando que "el 70% de los recursos los ponen las personas, y no las empresas".
En paralelo, la Teletón 2025 marcó un hito en la incorporación de la tecnología robótica en la rehabilitación. El director médico nacional, Bruno Camaggi, destacó la llegada de dispositivos como el Lokomat y el robot Amadeo, que ofrecen "oportunidad, frecuencia e intensidad" en los tratamientos. Además, se avanzó en la fabricación de órtesis y prótesis con robots especializados, incluyendo colaboraciones con startups internacionales para soluciones rápidas y de bajo costo.
Esta revolución tecnológica no solo mejora la calidad de vida de los pacientes, sino que también representa un compromiso con la innovación y la eficiencia en la salud pública, un aspecto que ha sido poco visibilizado en el relato habitual de la Teletón.
La parrilla artística combinó nostalgia y renovación. El regreso del icónico programa "Jappening con Ja" con su segmento "La Oficina" trajo a la pantalla figuras clásicas junto a nuevos rostros, mientras que la música reunió a artistas nacionales e internacionales, desde Myriam Hernández hasta Paulina Rubio y Cristian Castro.
Las entradas gratuitas, limitadas y digitales, se entregaron a través de Puntoticket, facilitando el acceso a miles de espectadores en el Teatro Teletón y el Estadio Nacional. La organización también contó con el apoyo logístico de JAC Chile, que aportó once vehículos para reforzar la movilidad durante el evento.
Pero más allá de cifras y tecnología, la verdadera fuerza de la Teletón radica en las historias humanas que la sostienen. Dafne Englander, directora ejecutiva de la Comunidad Judía de Chile, escribió que "cada aporte se transforma en una red de contención que va mucho más allá de lo económico", resaltando el compromiso de las familias que enfrentan diagnósticos difíciles con valentía y amor.
Este año, la meta de recaudación fue ambiciosa: $40.502.617.946 pesos, un desafío que refleja tanto la confianza como la necesidad creciente de apoyo para más de 32.000 pacientes en rehabilitación en todo Chile.
Como espectadores críticos y ciudadanos conscientes, podemos concluir que la Teletón 2025 no es solo un espectáculo televisivo ni una campaña económica: es un espejo de las complejidades sociales, tecnológicas y emocionales que atraviesan nuestro país. Nos recuerda que, en medio de las divisiones, la solidaridad sigue siendo posible, y que la innovación debe caminar de la mano con la empatía y el compromiso social.
La Teletón reafirma así su lugar no solo como un evento, sino como un fenómeno cultural y humano que desafía al Chile contemporáneo a mirar más allá de sus diferencias y construir, juntos, un futuro con más oportunidades y dignidad para todos.
2025-11-26
2025-09-05